domingo, 1 de febrero de 2009

CUANDO LO UNITARIO EMPIEZA A NO DAR PARA MAS.

por: Mario Enrique

Haz como digo pero no lo que hago suelen decir los que poder tienen, tratando asi de evitar que los imiten y algún día hasta competencia le puedan hacer, así es en el Perú nuestro de cada día donde aprendimos a admirar a países que, según muchos jamás podríamos alcanzar pues no estábamos preparados ni preparadas como si 10 000 años de cultura plenamente humana no fueran ya suficiente prueba de nuestra retadora condición de dignidad humana. Esos países por cierto no tienen la unitariedad (con el perdón del neologismo forzado) que nos exigen valorar tanto para el Perú.

Actualmente se da el caso de que los pueblos de nuestra patria exigen atención pero que desde lo capitalino no se la quieren reconocer ni dar, argumentando que son influenciados hasta por el alcohol como si fueran poblaciones degeneradas por una supuesta maldición de eterna barbarie, pero el asunto es más complejo pues subyace en su origen el hecho concreto de que éstos pueblos, tan peruanos como el que más, no son consultados para nada, menos para decidir sus destinos, por cierto y claro algún día ellos se cansan de esperar, como ahora vemos pasar todo color y muchas veces en directo. El caso es que Lima queda muy lejos, tanto geográfica como culturalmente, manteniendo inconvenientemente su supremacía por el sólo poder político que le otorga la condición de unitario de nuestro actual estado y su organización política.
Claro que se nota, por tanto que Lima mantiene una influencia que no le conviene pues la obligamos a tener que ocuparse de asuntos cuya compresión y percepción le están dificultadas por su distancia y cotidianeidad. Lo que la realidad nos está queriendo decir, cada vez más a gritos, es que nuestra organización política no da para más, especialmente si nos fijamos que el Perú es, por todo lo encontrado y seguro por lo encontrar, un foco civilizatorio retador con multiplicidades de todo orden y variedad lo que inevitablemente requiere el concurso de varios enfoques y el compartir de varios ordenes de acción gubernamental, este concurso por cierto requiere ampliar los criterios con los cuales compartir la acción ciudadana y estatal en el ámbito internacional, nacional y subnacional.

Como señalábamos líneas arriba se requiere, para un país tan grande y diverso, una elevación de sus aspiraciones y su proyección mundial lo que a su vez exige que cada una de sus regiones genere sus propios acuerdos y leyes, una implicación viene por cierto y no es unitaria, siendo mejor y mayor vale decir un tema de federalización.

Lo unitario del nuestro estado ya no da para más pues ni queriendo puede responder rápido y con pertinencia hacia lo requerido fuera de Lima metropolitana, sus mejores esfuerzos se reducen a enviar personal que puede sostener fuera de Lima por más de quince días a lo más, cuando no es menos. Por tanto se acerca el tiempo que debatamos el tema, que ya lo discutamos en todo nivel y dentro de cada espacio de nuestra gran patria, por cierto eso implica también pensar y aspirar un país más grande que sólo un simpático vendedor de materias primas y algunos bienes no tradicionales más. Con protagonismo internacional le dicen.