jueves, 15 de diciembre de 2011

Reflexión entre ideológica y política

Ni las ciencias, ni las tecnologías son perfumes ni adornos del desarrollo, son más bien armas y herramientas inevitables, para el despliegue superior de las naciones.

domingo, 1 de febrero de 2009

CUANDO LO UNITARIO EMPIEZA A NO DAR PARA MAS.

por: Mario Enrique

Haz como digo pero no lo que hago suelen decir los que poder tienen, tratando asi de evitar que los imiten y algún día hasta competencia le puedan hacer, así es en el Perú nuestro de cada día donde aprendimos a admirar a países que, según muchos jamás podríamos alcanzar pues no estábamos preparados ni preparadas como si 10 000 años de cultura plenamente humana no fueran ya suficiente prueba de nuestra retadora condición de dignidad humana. Esos países por cierto no tienen la unitariedad (con el perdón del neologismo forzado) que nos exigen valorar tanto para el Perú.

Actualmente se da el caso de que los pueblos de nuestra patria exigen atención pero que desde lo capitalino no se la quieren reconocer ni dar, argumentando que son influenciados hasta por el alcohol como si fueran poblaciones degeneradas por una supuesta maldición de eterna barbarie, pero el asunto es más complejo pues subyace en su origen el hecho concreto de que éstos pueblos, tan peruanos como el que más, no son consultados para nada, menos para decidir sus destinos, por cierto y claro algún día ellos se cansan de esperar, como ahora vemos pasar todo color y muchas veces en directo. El caso es que Lima queda muy lejos, tanto geográfica como culturalmente, manteniendo inconvenientemente su supremacía por el sólo poder político que le otorga la condición de unitario de nuestro actual estado y su organización política.
Claro que se nota, por tanto que Lima mantiene una influencia que no le conviene pues la obligamos a tener que ocuparse de asuntos cuya compresión y percepción le están dificultadas por su distancia y cotidianeidad. Lo que la realidad nos está queriendo decir, cada vez más a gritos, es que nuestra organización política no da para más, especialmente si nos fijamos que el Perú es, por todo lo encontrado y seguro por lo encontrar, un foco civilizatorio retador con multiplicidades de todo orden y variedad lo que inevitablemente requiere el concurso de varios enfoques y el compartir de varios ordenes de acción gubernamental, este concurso por cierto requiere ampliar los criterios con los cuales compartir la acción ciudadana y estatal en el ámbito internacional, nacional y subnacional.

Como señalábamos líneas arriba se requiere, para un país tan grande y diverso, una elevación de sus aspiraciones y su proyección mundial lo que a su vez exige que cada una de sus regiones genere sus propios acuerdos y leyes, una implicación viene por cierto y no es unitaria, siendo mejor y mayor vale decir un tema de federalización.

Lo unitario del nuestro estado ya no da para más pues ni queriendo puede responder rápido y con pertinencia hacia lo requerido fuera de Lima metropolitana, sus mejores esfuerzos se reducen a enviar personal que puede sostener fuera de Lima por más de quince días a lo más, cuando no es menos. Por tanto se acerca el tiempo que debatamos el tema, que ya lo discutamos en todo nivel y dentro de cada espacio de nuestra gran patria, por cierto eso implica también pensar y aspirar un país más grande que sólo un simpático vendedor de materias primas y algunos bienes no tradicionales más. Con protagonismo internacional le dicen.

jueves, 4 de septiembre de 2008

UN TEMA FEDERALIZANTE PARA COMENZAR

Acerca del tiempo

Preparado por: Mario Enrique de La Riva y de Málaga

Los muchos tiempos desde los literarios hasta los físicos, desde los inciertos espirituales hasta los apoyados por pruebas últimas por demás precisas.

En cuanto a lo cronológico podemos analizar la fecha vigente –¿en realidad corresponde a la que decimos?–, la controversia en torno a ella, la inexactitud del calendario gregoriano que nos rige desde el siglo XVI, sin olvidar las enmiendas empíricas realizadas por Numa Pompilio, Julio César y César Augusto, cuyo punto de partida (el natalicio de Cristo) calculado por el monje escita Dionisio “el exiguo” el 25 de diciembre del año 753 de la era romana o el cuarto año de la centésima nonagésima cuarta olimpiada; dado que todo depende de este punto de anclaje que la mayoría de los estudiosos ubican entre los años 741 y 751, el edificio cuantitativo del calendario se tambalea a pesar del desarrollo reciente de impresionantes sistemas de cronometría. En resumen pura arbitrariedad o a lo mas acuerdo cultural o social.

Como ejemplo de alternativas la cultura china que celebró su año 4 966 y de la judía que contabiliza el 5 759, sólo por citar un par de ejemplos, dejamos casi como ejercicio el tiempo de los hindúes o aún otras culturas como la incaica y otras andinas, incluso algunas actualmente extintas.

TIEMPOS PARA ESCOGER

Los tiempos musicales y los tiempos literarios merecerán texto aparte pues no solo son parte de la música y sus melodías mismas si no de la vida y los cambios de sus genios y musas musicales todos y todas. Otro tiempos tiempos por cierto.

Para las ciencias sociales el tiempo es una herramienta camino donde gracias a las ciencias naturales y las exactas le ayudan a las sociales a determinar su indeterminación a darle seguridad ante sus propias incertidumbres, pero algo más, ese algo más todavía no sé.

Para la física en particular y para las ciencias naturales en general el tiempo es una magnitud que le ayuda a ver cómo cambian las cosas, “cómo evolucionan” pero definirlo ni hablar de eso ni hablar, mejor ¿no?.

También es justo y necesario mencionar lo poco que para la matemática significa el tiempo, a menos que lo calculemos como una variable más, pero no temamos las matemáticas no envejecen, ni se gastan, en suma el tiempo ni les va ni les viene.

DISTINTAS MEDICIONES, DISTINTOS TIEMPOS

Así, el punto crucial es el tiempo y su medición. ¿Es el tiempo una invención del ser humano en respuesta a satisfacer su necesidad de ordenar los acontecimientos? o ¿acaso el tiempo existe como entidad independientemente de la fortuita existencia de la humanidad?. En un principio, con la aparición del ser humano sobre la tierra y con el nacimiento de la conciencia reflexiva, podemos suponer la utilización de dicha capacidad, ser consciente de la existencia de un periodo cíclico de día y noche, con la consecuente la necesidad de organizar sus actividades cotidianas. De manera similar, con el transcurrir de la vida, la identificación de otros periodos igualmente cíclicos que hoy denominamos estaciones, favorecieron o determinaron otro tipo de actividades, sobre todo al tornarse sedentario y ya como ente agrícola. De esta forma, el ser humano y el concepto implícito o explícito de tiempo han caminado de la mano en el devenir histórico.

Medir el tiempo permite fraccionarlo o separarlo en fragmentos. La forma de medición del tiempo ha evolucionado de manera peculiar, en un principio, sólo a través de la observación de los astros y de su posición en el firmamento, situación presente aún en la actualidad, en que las actividades de algunos grupos humanos se siguen rigiendo por fenómenos como “la hora para sacar las ovejas” o “la hora para juntarlas y guardarlas”, la hora para cosechar, la hora para sembrar, etc.

ES POR EL TIEMPO QUE SURGEN

El uso de los tiempos diversos tiene consecuencias tales como la puntualidad su búsqueda y sus distintas transacciones para no quedar mal, especialmente como se usa en el Perú nuestro de cada día.

¿Y si hay más de un tiempo y si hay más que ayer hoy y mañana?, lamento no ser más que un ser humano, una etapa más en la evolución de la vida, alguien que pertenece a una especie que no tiene todavía certezas de nada en especial de aquellas que dicen quienes somos y para que estamos aquí. Cualquier aquí que se quiera por cierto más que pensar.