jueves, 4 de septiembre de 2008

UN TEMA FEDERALIZANTE PARA COMENZAR

Acerca del tiempo

Preparado por: Mario Enrique de La Riva y de Málaga

Los muchos tiempos desde los literarios hasta los físicos, desde los inciertos espirituales hasta los apoyados por pruebas últimas por demás precisas.

En cuanto a lo cronológico podemos analizar la fecha vigente –¿en realidad corresponde a la que decimos?–, la controversia en torno a ella, la inexactitud del calendario gregoriano que nos rige desde el siglo XVI, sin olvidar las enmiendas empíricas realizadas por Numa Pompilio, Julio César y César Augusto, cuyo punto de partida (el natalicio de Cristo) calculado por el monje escita Dionisio “el exiguo” el 25 de diciembre del año 753 de la era romana o el cuarto año de la centésima nonagésima cuarta olimpiada; dado que todo depende de este punto de anclaje que la mayoría de los estudiosos ubican entre los años 741 y 751, el edificio cuantitativo del calendario se tambalea a pesar del desarrollo reciente de impresionantes sistemas de cronometría. En resumen pura arbitrariedad o a lo mas acuerdo cultural o social.

Como ejemplo de alternativas la cultura china que celebró su año 4 966 y de la judía que contabiliza el 5 759, sólo por citar un par de ejemplos, dejamos casi como ejercicio el tiempo de los hindúes o aún otras culturas como la incaica y otras andinas, incluso algunas actualmente extintas.

TIEMPOS PARA ESCOGER

Los tiempos musicales y los tiempos literarios merecerán texto aparte pues no solo son parte de la música y sus melodías mismas si no de la vida y los cambios de sus genios y musas musicales todos y todas. Otro tiempos tiempos por cierto.

Para las ciencias sociales el tiempo es una herramienta camino donde gracias a las ciencias naturales y las exactas le ayudan a las sociales a determinar su indeterminación a darle seguridad ante sus propias incertidumbres, pero algo más, ese algo más todavía no sé.

Para la física en particular y para las ciencias naturales en general el tiempo es una magnitud que le ayuda a ver cómo cambian las cosas, “cómo evolucionan” pero definirlo ni hablar de eso ni hablar, mejor ¿no?.

También es justo y necesario mencionar lo poco que para la matemática significa el tiempo, a menos que lo calculemos como una variable más, pero no temamos las matemáticas no envejecen, ni se gastan, en suma el tiempo ni les va ni les viene.

DISTINTAS MEDICIONES, DISTINTOS TIEMPOS

Así, el punto crucial es el tiempo y su medición. ¿Es el tiempo una invención del ser humano en respuesta a satisfacer su necesidad de ordenar los acontecimientos? o ¿acaso el tiempo existe como entidad independientemente de la fortuita existencia de la humanidad?. En un principio, con la aparición del ser humano sobre la tierra y con el nacimiento de la conciencia reflexiva, podemos suponer la utilización de dicha capacidad, ser consciente de la existencia de un periodo cíclico de día y noche, con la consecuente la necesidad de organizar sus actividades cotidianas. De manera similar, con el transcurrir de la vida, la identificación de otros periodos igualmente cíclicos que hoy denominamos estaciones, favorecieron o determinaron otro tipo de actividades, sobre todo al tornarse sedentario y ya como ente agrícola. De esta forma, el ser humano y el concepto implícito o explícito de tiempo han caminado de la mano en el devenir histórico.

Medir el tiempo permite fraccionarlo o separarlo en fragmentos. La forma de medición del tiempo ha evolucionado de manera peculiar, en un principio, sólo a través de la observación de los astros y de su posición en el firmamento, situación presente aún en la actualidad, en que las actividades de algunos grupos humanos se siguen rigiendo por fenómenos como “la hora para sacar las ovejas” o “la hora para juntarlas y guardarlas”, la hora para cosechar, la hora para sembrar, etc.

ES POR EL TIEMPO QUE SURGEN

El uso de los tiempos diversos tiene consecuencias tales como la puntualidad su búsqueda y sus distintas transacciones para no quedar mal, especialmente como se usa en el Perú nuestro de cada día.

¿Y si hay más de un tiempo y si hay más que ayer hoy y mañana?, lamento no ser más que un ser humano, una etapa más en la evolución de la vida, alguien que pertenece a una especie que no tiene todavía certezas de nada en especial de aquellas que dicen quienes somos y para que estamos aquí. Cualquier aquí que se quiera por cierto más que pensar.